Imagina que estás varado en un desierto y solo te queda una botella de agua. Tienes sed y estás desesperado por beber, pero también sabes que necesitarás el agua para sobrevivir hasta que puedas encontrar más. Este es un ejemplo clásico de escasez: tienes una cantidad limitada de un recurso (agua) y debes tomar decisiones sobre cómo usarlo de la mejor manera.
En esta situación, podrías decidir racionarla y dar pequeños sorbos durante un período más largo para que dure el mayor tiempo posible. Como alternativa, podrías decidir beber todo lo que puedas de una sola vez, satisfaciendo tu sed momentáneamente, pero este impulso de hidratación puede no ser suficiente para darte la energía necesaria para encontrar más agua en el futuro. Independientemente de la decisión que tomes, te enfrentas a una decisión difícil.
La escasez se aplica a todos los recursos, no solo al agua. Ya sea dinero, tiempo o incluso amor y atención, constantemente nos enfrentamos a decisiones sobre cómo asignar nuestros recursos limitados.

Escasez nos obliga a sopesar los pros y los contras de cómo usamos nuestros recursos y a hacer concesiones.
Hay dos tipos de escasez
- Escasez artificial, también conocida como escasez centralizada, incluye cosas como bolsos de diseñador de edición limitada, tarjetas deportivas raras y obras de arte numeradas. Estas pueden replicarse o falsificarse fácilmente.
- Escasez natural, también conocida como escasez descentralizada, incluye cosas como propiedades frente al mar y metales preciosos como el oro. Estos son más difíciles de replicar o falsificar.
La principal diferencia entre ambas es el control.
La escasez centralizada está determinada por una sola entidad, como una empresa o un gobierno, mientras que la escasez descentralizada no está controlada por nadie. Un ejemplo de escasez centralizada es el de los artículos de moda de lujo de edición limitada, como bolsos o tenis: para la empresa sería prácticamente gratuito producir 1,000 unidades más, pero el precio elevado está controlado por esta escasez determinada artificialmente. Es el control de la empresa sobre el número de unidades lo que determina su valor. En cambio, la única forma de encontrar y explotar sal, conchas u oro es gastando una cantidad considerable de esfuerzo y energía (o «trabajo»). En el caso de estos recursos naturalmente escasos, ese gasto solo tiene sentido económico si el bien resultante es muy valorado.
Ninguna persona o grupo controla el precio de un recurso que existe de forma natural para influir en su precio, sino que ocurre al revés: es la demanda de ese bien en el mercado la que determina si debe gastarse energía para extraer más de él.
La escasez influye en nuestras decisiones. Comprenderla puede mejorar nuestra toma de decisiones: a menudo nos enfrentamos a elegir entre ganancias inmediatas y beneficios a largo plazo, y estas concesiones moldean nuestro camino para alcanzar nuestras metas.
Ejemplo de preferencia temporal
Tienes la opción de recibir 100 MXN hoy o 110 MXN dentro de un año. Si tienes una preferencia temporal alta, podrías elegir recibir los 100 MXN hoy porque valoras tener los 100 MXN ahora más que los beneficios de esperar un año por los 10 MXN adicionales. Por otro lado, si tienes una preferencia temporal baja, preferirás esperar la recompensa mayor porque estás más enfocado en la planificación a largo plazo y menos preocupado por la gratificación inmediata.

Preferencia temporal se refiere a la idea de que las personas generalmente prefieren tener algo AHORA en lugar de más tarde.
Volviendo al ejemplo anterior de la botella de agua en el desierto, beber toda el agua de inmediato, aunque eso signifique que no te quedará nada para después, muestra una preferencia temporal alta: la sed que sientes en ese momento es tan apremiante que descuentas la sed que podrías sentir en el futuro a favor de satisfacer tu sed presente. Esto es perfectamente natural: tendemos a preferir la gratificación presente por encima de la privación presente para obtener un beneficio futuro, porque el futuro siempre es incierto.
Intentar racionar el agua dando pequeños sorbos cada vez, por otro lado, demuestra una preferencia temporal más baja y una asignación racional de un recurso escaso. Esto significa que estás dispuesto a retrasar la satisfacción de tu sed en el presente para mejorar tus probabilidades de supervivencia a largo plazo. Esto no surge de forma natural y requiere un esfuerzo significativo, autocontrol y orientación hacia el futuro.

Costo de oportunidad se refiere al valor de la siguiente mejor alternativa a la que renuncias cuando tomas una decisión. Toda decisión implica concesiones y, por lo tanto, toda decisión conlleva un costo de oportunidad.
En el ejemplo del desierto, el costo de oportunidad de beber toda el agua de inmediato son los beneficios de supervivencia que habrías obtenido al racionar el agua y usarla durante un período más largo.
Digamos que decides racionar el agua y dar pequeños sorbos durante un período más largo. Como resultado, tienes la energía y la hidratación que necesitas para buscar más agua. Mientras buscas, encuentras un cactus que contiene una pequeña cantidad de agua. No es mucha, pero es suficiente para saciar tu sed por el momento. Si hubieras decidido beber toda tu agua de una sola vez, quizá no habrías tenido la energía para buscar más agua y encontrar el cactus.
En este caso, el costo de oportunidad de beber toda tu agua de una sola vez habría sido la posibilidad de encontrar el cactus y obtener más hidratación.
Este ejemplo ilustra cómo el costo de oportunidad no implica solo la concesión inmediata entre dos opciones, sino también las posibles oportunidades futuras que pueden ganarse o perderse como resultado de nuestras decisiones.
Nuestra disposición a renunciar a una recompensa mayor en el futuro a cambio de una recompensa menor ahora está influida por nuestra preferencia temporal, o por cuánto valoramos la gratificación inmediata frente a la planificación a largo plazo.
Actividad: Preferencia temporal
- Escucha la explicación del profesor sobre la elección del dulce.
- Decide si te gustaría recibir un dulce pequeño o un malvavisco ahora, o esperar hasta el final de la clase para recibir dos dulces o un dulce más grande y deseable.
- Comprométete con tu decisión e informa al profesor tu elección. Recibe tu dulce ya sea de inmediato o al final de la clase, según tu decisión.
- Participa en la discusión de la clase sobre la actividad, reflexionando sobre tu proceso de toma de decisiones y el concepto de preferencia temporal.
Conclusión y discusión
- ¿Qué factores influyeron en tu decisión de tomar el dulce ahora o esperar una recompensa mayor más tarde?
- ¿Cómo te sientes con tu decisión ahora que la actividad terminó?
- ¿Puedes pensar en ejemplos de la vida real en los que una preferencia temporal alta podría ser perjudicial y en los que una preferencia temporal baja podría ser beneficiosa?
- ¿Cuáles son algunas posibles consecuencias de elegir una preferencia temporal alta en lugar de una preferencia temporal baja?